Reportaje – The Secret of Monkey Island

REPORTAJE – THE SECRET OF MONKEY ISLAND

INTRODUCCIÓN

¿Cómo comenzar este Reportaje? ¿Se puede describir la grandeza de esta aventura gráfica mediante palabras? ¿Es posible o será un intento en vano? No lo se, pero de lo que estoy seguro es que hay pocos juegos como este en toda la historia de nuestra industria. Y si, yo no lo jugué en su día porque no había nacido y no puede disfrutar de la edad dorada de las aventuras gráficas en los años 90. Pero ahora si que he tenido la oportunidad de jugarlo, tanto en la versión antigua como en la Edición Especial que sacaron descargable y solo tengo buenas palabras para The Secret of Monkey Island. Una obra de arte, impagable, con un humor que no caduca y un sistema de juego tan divertido como funcional. Os pido que me acompañéis por los inexplorados mares de este texto y comprendáis que quién no haya jugado a este juego no puede permitirse el lujo de llamarse “jugador”.

HOLA, ME LLAMO GUYBRUSH THREEPWOOD Y QUIERO SER PIRATA

Con esta frase empieza una de las grandes obras maestras de la historia de los videojuegos. Un comienzo que no es espectacular pero muy adecuado para empezar a contarte la historia y para que le pilles un especial cariño al protagonista, con un nombre muy peculiar y del cual todos los piratas se burlan: Guybrush Threepwood. Me voy a tomar la libertad de hacer bastantes “Spoilers”; es un juego que tiene 20 años y ya ha llovido bastante. Que tampoco se asusten mucho los que no lo hayan jugado; por mucho que describa una situación, si no la juegas no la vas a entender ni disfrutar.

Como he dicho antes el juego empieza con Guybrush diciéndole al vigía en lo alto de la isla Mêlée que quiere ser un pirata. Este le responde que vaya al Bar SCUMM donde se encuentran los tres grandes piratas de la isla. Guybrush va, habla con los piratas y ellos, mientras beben el famosos Grog, le mandan tres pruebas que tiene que cumplir para ser un verdadero pirata. Son vencer a la Maestra de la Espada mediante las batallas de insultos (GRANDE), encontrar un tesoro con la ayuda de un mapa y robar un preciado objeto de la casa de la Gobernadora Elaine Marley, la cual conoceremos más tarde.

Hacer estas pruebas no es nada fácil y nos llevará un tiempo completarlas. Cuando lo consigamos ocurrirá algo terrible en Isla Mêlée: el malvado pirata fantasma LeChuk, que tiene escondida su guarida en el interior de Monkey Island, rapta a la Gobernadora Elaine Marley de la cual estaba enamorado cuando estaba vivo, y ahora que está muerto también quiere casarse con ella. Guybrush, que la había conocido anteriormente, decide ir en su búsqueda. Pero, ¿cómo si no tenía ni barco ni tripulación ni nada? En eso consiste nuestro próximo objetivo y donde entrará un grandioso personaje: tendremos que conseguir una tripulación y un barco en la Tienda de Segunda Mano de Stan (GRANDE), un vendedor que te intenta vender todo como si hubiera más gente esperando en la lista de compra y haciendo publicidad de si mismo todo el rato. Y cuando consigues todo esto te embarcas en un peligroso y grandioso viaje hacia Monkey Island en busca de Elaine.

Parece que he contado muchísimo del juego; quizás si, pero queda lo mejor, que es cuando estás en Monkey Island. Si haciendo todo lo que ya habías hecho te lo habías pasado genial y te habías divertido mucho, ahora venía lo mejor: unos escenarios más coloridos, unos puzzles más complicados, el náufrago Herman Toothrot con su obsesión de que le salvaran y los peculiares ¿caníbales? de la Isla. De verdad, es increíble lo original de algunas situaciones y de algunas bromas. Desde la aparición del mono de tres cabezas hasta las conversaciones con los caníbales de Monkey Island: todo respira humor. Y por último una graciosa batalla final que obviamente no voy a desvelar, pero que es bastante curiosa.

LA MÁXIMA EXPRESIÓN DE UNA AVENTURA GRÁFICA

Jugablemente Monkey Island era una lección de cómo hacer una aventura gráfica. Si que habían salido otra anteriormente en las que su jugabilidad también era muy buena, por ejemplo Maniac Mansion, pero en Monkey Island esto se llevó a la máxima expresión de su época y casi de hoy en día (tampoco es que se hagan muchas aventuras gráficas). Divertido, fácil en su control pero difícil en los puzzles, rápido, accesible,… La verdad es que lo tenía todo. Disponíamos de un menú en la parte inferior de la pantalla donde se nos mostraban todas las acciones que podíamos realizar y todos los objetos que teníamos. Seleccionábamos la acción y el objeto que queríamos usar, y ya está.

Y no dejarnos las conversaciones con otros personajes en las cuales podíamos elegir la respuesta que queríamos dar. Y las batallas de insultos, grande, muy grande. Como era una aventura gráfica y no podían poner elementos directo de acción con espada buscaron una solución, y aquí es donde salen las batallas de insultos. ¿En que consisten? Pues haber, Guybrush empieza a luchar con su espada contra un pirata, y gana el combate quién mejor haga el “contra-insulto” del que le han dicho. Por ejemplo, si un pirata te dice “¡No hay palabras para describir lo asqueroso que eres!” para ganarle en  ese insulto tendrías que decirle “¡Si que las hay, lo que pasa es que nunca las has aprendido!”. Y así muchos ejemplos más que no voy a decir para no arruinar la experiencia a quién todavía no haya jugado. Los insultos y los “contra-insultos” se van aprendiendo a medida que vas practicando más y más contra piratas en Isla Mêlée.

La "Edición Especial" de Monkey Island

Podéis jugar a The Secret of Monkey Island en PC descargándolo que tampoco pasa nada, este juego tiene 20 años. Aunque los gráficos en la versión original son muy buenos, si lo queréis jugar con unos gráficos más acordes con la actualidad lo podéis comprar en las tiendas On-line como Steam, Xbox Live y PS Store por unos 10 €, un precio bastante bueno para la calidad que tiene esta increíble aventura gráfica. En esta Edición Especial cambian un poco la jugabilidad haciendo que las acciones y objetos aparezcan en sub-menús y no debajo de la pantalla. También han cambiado erróneamente el diseño de Guybrush. Aún así, recomendable.

MOMENTAZOS

Aviso que este va a ser el apartado del Reportaje en el que va a haber más “Spoilers”, y es que toca hablar de todos los Momentazos del juego. Al principio del juego me quedo con las batallas de insultos que tienen frases muy originales y para ganar a la Maestra de la Espada te lo tienes que currar, la pelea detrás de la pared en la cual tu no ves nada, solo oyes los ruidos y los golpes, y te tienes que imaginar como se están dando de hostias, y también el circo de los Hermanos Fettucini donde tienes que meterte en el cañón y salir volando para poder ganar dinero. Esto solo de las primeras horas de Monkey Island.

De la segunda parte del juego, que la considero desde que vas a conseguir el barco y la tripulación hasta justo la llegada a Monkey Island, me quedo con Stan, que te intenta vender sus barcos de segunda mano como si fueran lo más querido y ese momento en que tu te estás marchando y aparece Stan en el otro lado para darte su tarjeta con publicidad también es impresionante; luego está tu maldita tripulación que solo toma el sol en el barco, y por último la llegada a Monkey Island.

La tercera parte del juego para mi va desde que empiezas en Monkey Island hasta cuando te marchas de la isla. Podría decir las conversaciones con el náufrago Herman, también cuando te infiltras en el barco de LeChuk y parece que te ha pillado pero en realidad se está quejando del ruido del barco, por supuesto la forma en la que abres la cabeza de mono con la llave que la tienes que meter por la oreja (en la Edición Especial, que también la he jugado y disfrutado, hay un guiño a Day of Tentacle brutal ya que en la cabeza de mono hay estatuas pequeñas y una es el tentáculo de esa aventura gráfica; juegazo) y por último, que no falte, las conversaciones con los caníbales de Monkey Island; eran de lo más extraño porque no comían carne y estaban a dieta, se cuidaban,… los tenéis que ver.

De la cuarta parte, desde que vas de nuevo a Isla Mêlée hasta el final, me quedo con el momento en que paras la boda y ves que Elaine ya se había salvado ella sola y la novia eran los monos de Monkey Island, y la batallas final cuando Stan le intenta vender a LeChuk sus barcos y este le mete tal hostia que tarda un buen rato en caer. Estos son los momentos con los que me quedo de Monkey Island, pero para ser sincero todo el juego sin impresionante.

UNO DE LOS MEJORES JUEGOS DE LA HISTORIA

Personalmente Monkey Island es uno de los juegos que más he disfrutado de toda mi historia como jugador. Me arrepiento mucho de no haberlo jugado en su día, no podía hacer nada y me lo perdí, pero por lo menos lo he podido jugar hacer un año o más y aquí está mi descripción: todo este Reportaje y siento que me estoy quedando muy corto, pero mucho. Creo que The Secret of Monkey Island es un juego que hay que jugar para entender por qué los videojuegos son grandes. Yo cuando lo vi me entró mucha pereza y pensé que una aventura gráfica no podía gustarme más de lo que tenía en la actualidad, y aquí estoy comiéndome mis propias palabras con gusto.

Recomiendo la Edición Especial que hay para Steam, Xbox Live y PS Store porque, además de poder jugarlo con nuevos gráficos, te da la posibilidad de jugar al antiguo. Eso si, el original está en inglés; aún así, disfrútalo con los nuevos gráficos porque los momentazos van a seguir estando ahí.

Grande Guybrush Threepwood, un ejemplo de cómo hacer un personaje al cual le cojeras cariño, grande Isla Mêlée, que es el vivo ejemplo de cómo hacer un escenario variado, con diferentes lugares y personajes, grande Elaine, una protagonista casi secundaria, grande LeChuk, un enemigo que no chupa mucha cámara pero que sabes que está ahí, GRANDE Stan, el vendedor por excelencia que te intenta vender todo de segunda mano pero como si fuera lo último y mejor, grande Monkey Island, un lugar tan bien hecho y decorado que da gusto estar allí, grande el náufrago Herman, con su “Y yo también, ¡jajaja!” que repetía unas cuantas veces, GRANDE los caníbales, unos personajes muy raros pero que les cojes cariño (¡caralimón!), grande los monos, que están ahí cuando los necesitas, y por supuesto gracias a Ron Gilbert, Tim Schafer y Dave Grossman por traernos esta obra de arte que, yo por lo menos, no olvidaré nunca.

 Ah, detrás de ti, ¡un mono de tres cabezas!

PRÓXIMAMENTE…

Acerca de Daniel Escaners

Estudiante de Cinematografía. Amante del cine y devorador de series. Videojuerguista. Co-fundador de La Pantalla Invisible y colaborador en La Cabecita. Escribo, sí.

Publicado el agosto 6, 2010 en PC, Reportajes, Retro. Añade a favoritos el enlace permanente. 1 comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: