Análisis – Rhythm Paradise

MÚSICA, RITMO Y HUMOR; SIGUE EL CURSO DE LA CANCIÓN EN TU PANTALLA TÁCTIL.

Aunque este juego ya tiene un par de añitos, siempre es bueno recordar los grandes juegos que han salido para Nintendo DS. Uno de ellos es sin duda Rhythm Paradise, un título que mezcla los minijuegos tipo Wario Ware con canciones en las cuales nosotros tendremos que ir siguiendo el ritmo.

Bajo esta premisa, en apariencia sencilla, se esconde un juego retante, duradero y muy difícil, solo apto para los más pacientes de la casa, porque conseguir el perfecto en todos los minijuegos es solo posible para los que mejor sigan el ritmo. Comencemos con el análisis.

El juego no tiene una historia propiamente dicha, sino que nos darán unos minijuegos que, cual Wario Ware, tendrá una excusa o incluso una mini-trama, muy sencilla pero en todo caso graciosa. Cada minijuego es totalmente independiente, y aunque todos se basan en la misma mecánica, son los suficientemente variados como para engancharnos.

La jugabilidad es tan simple como eficaz y retante. Nos crearemos una partida, y entonces solo nos darán un minijuego, el primero. Lo haremos siguiendo el ritmo de la canción, y si conseguimos una buena calificación (Bien, Bastante Bien, Genial o Perfecto) pasaremos al siguiente, teniéndolo que repetir si nos dicen “Otra vez será”. Al principio puede ser algo frustrante, pero cuando te acostumbras a la mecánica todo va como la seda, y además es muy divertido.

Los minijuegos se basan en tres movimientos: presionar, soltar y tirar. Presionando la pantalla táctil conseguiremos por ejemplo que una nadadora se sumerja en el agua o hacer fotos a coches que pasan por una carretera. Soltando o dejando de presionar la pantalla haremos que un muñeco cante junto a un coro, por ejemplo. Y tirando hacia arriba con el lápiz táctil conseguiremos que monos salten o que delfines salgan disparados del agua. Como podéis ver, son pocas opciones pero se usan de maravilla; nunca echarás de menos más variedad de movimientos, porque los que hay son geniales y divertidos.

Aparte de la diversión que aporta el título, las cosas que más me gustan de Rhythm Paradise son las siguientes: duración y dificultad. Porque este es el juego de la Triple D: diversión, duración y dificultad. Creerme cuando os digo que este título os durará mucho, mucho. Además de contar con muchos minijuegos, todos muy variados, estos nos invitarán a sacar la calificación “Perfecto”, algo muy difícil. Si, tras su aspecto infantil se encuentra un juego dificultoso y retante, ya que si superamos los minijuegos con calificación “Genial” o “Perfecto”, nos darán una medalla, la cual sirve para desbloquear lo que se llaman “Juegos infinitos”. Como bien dice su nombre, son unos minijuegos que no tienen fin, solo con el reto de alcanzar el máximo record posible; para no spoilear comentaré el primero, que consiste en tirar una moneda al aire y cogerla justo en el momento en el que caiga, y cuantas más conseguimos mayor será nuestro record; tonterías en el fondo pero que sirven para alargar la ya más que larga vida del juego.

Pasando al apartado gráfico, no se muy bien como calificarlo ya que es un juego que se basa totalmente en su jugabilidad y apartado sonoro. A ver, si lo miramos en frío diríamos que es un suspenso increíble, ya que los minijuegos tampoco están muy detallados (aunque con excepciones), pero en mi opinión eso es lo que quiere: sencillez por encima de todo.

Si un minijuego es una partida de ping-pong, ¿para qué poner personas de verdad? Aquí ponen modelos hechos de cuadrados. ¿Queda bonito? Para nada. ¿Queda feo? Tampoco lo creo, ya que no pretende más. Rythm Paradise es jugabilidad pura, no esperéis grandes gráficos ni grandes diseños. Sigue en la línea de Wario Ware, y punto. Eso sí, la interfaz si que me ha gustado bastante, ordenada y clara, como debe ser.

En el apartado sonoro se encuentra uno de los grandes puntos de este juego: sus canciones. Variadas, marchosas y divertidas. La mayoría son puros ritmos que deberemos ir siguiendo, pero algunas tienen letra, y a esto quiero venir a hablar: el juego está totalmente traducido y doblado al castellano, y de una forma espectacular. Quiero aplaudir la maravillosa labor que se ha realizado con este juego, un verdadero ejemplo a seguir.

Sacando conclusiones, Rhythm Paradise es un juego imprescindible para los poseedores de una Nintendo DS. Si te gustan los juegos musicales, este es tu título sin duda. Y si no te llaman muchos también te invito a jugarlo ya que no es un juego normal, no es un Rockband ni un Guitar Hero; Rhythm Paradise se acerca bastante más a la fórmula que hizo grande a Osu! Tatakae! Ouendan! (algún día hablaré de esta increíble saga), centrándose más en los minijuegos y la diversión directa. Jugarlo, os lo pasaréis genial.

LO MEJOR:

–         Muchos minijuegos y todos variados

–         La mecánica jugable

–         Durabilidad y dificultad

–         Diversión portátil

–         Diseños sencillos pero graciosos

–         Las canciones

–         El maravillosos doblaje a nuestro idioma

–         Imprescindible de Nintendo DS

 

LO PEOR:

–         Puedes frustrarte con su dificultad

–         Que no te guste este tipo de juegos musicales

–         Gráficamente muy sencillo

–         No disfrutarlo

Acerca de Daniel Escaners

Estudiante de Cinematografía. Amante del cine y devorador de series. Videojuerguista. Co-fundador de La Pantalla Invisible y colaborador en La Cabecita. Escribo, sí.

Publicado el agosto 28, 2011 en Análisis, Nintendo DS. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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