Especial Análisis – WindJammers

Puede que tú, querido lector, no conozcas de nada este juego, que ni te suene haberlo oído ni visto en las páginas de videojuegos que visitas diariamente. Pero no pasa nada, siempre es buen momento para descubrir joyas del pasado, joyas del calibre de este WindJammers, uno de los mejores juegos de Neo-Geo y de los más alocados y divertidos arcades deportivos de la historia.

¿Qué es WindJammers? Buena pregunta. Si os dijera que es un juego de un disco de playa, ¿me creeríais? Pues más os vale, porque es simplemente eso: un juego al estilo Pong donde dos jugadores deben tirarse un disco de playa intentando marcar en las porterías que tienen detrás. Una mecánica simple y directa, sí, pero muy divertida.

Antes de meternos a trapo con el juego para desvelar todos sus aciertos, me gustaría decir que quizás no sea el más indicado para escribir este artículo, ya que WindJammers no lo pude disfrutar en recreativa, y mucho menos en una consola Neo-Geo. Mi vicio con este juego viene directo del emulador, lo digo para los más puristas que quieran darme algún cachete ;)

Ahora sí, empecemos. WindJammers nos da la posibilidad de jugar con seis personajes totalmente diferentes entre ellos en cuanto a características. Tenemos por ejemplo a la japonesa y el koreano, cuyas velocidades son muy altas pero en cambio sus potencias de tiro son ridículas; luego está el español o el italiano, más equilibrados en los dos aspectos; y el americano y el alemán (para mí el mejor personaje del juego), que cuentan con poca velocidad pero lanzan unos tiros a la velocidad de Sonic.

Como podéis apreciar, las opciones que nos ofrece WindJammers son bastante amplias y flexibles, diferenciando mucho a los jugadores. Si tú eres muy bueno con un personaje rápido no significa que otro, tu amigo random por ejemplo, le guste este tipo de juego, sino que a lo mejor prefiere un personaje más lento pero también más fuerte. La competitividad en este juego está servida.

Y no solo de velocidad y fuerza vive el título, ni mucho menos, sino que contamos con otros factores como los súper-tiros. Estos solo se pueden realizar cuando el disco sube y nosotros nos encontramos previamente debajo; entonces tenemos dos opciones por cada personaje: o tirar haciendo un efecto predefinido o hacer la acción de elevar el disco, tirando de otra forma diferente. Espectaculares y sobre todo útiles, ya que pueden ser determinantes para ganar encuentros. Ah, y remarcar que el juego incluía cada tres partidos ganados una fase de bonus: una donde controlando a un perro teníamos que atrapar un platillo corriendo por la playa, y otra de una partida de bolos usando como bola el disco.

Si en algo destaca este WindJammers es en el vicio, en esa jugabilidad tan fácil de controlar pero tan difícil de dominar, en esos rebotes del escenario y tu personaje corriendo a loco intentando llegar al disco… Y mucha injusticia, hay que decirlo: este es un juego injusto, pudiéndote cabrear en algunos momentos. Hasta que no pase el último segundo de juego no puedes relajarte y pensar que ya has ganado el partido; como hagas eso el enemigo te clava unos cuantos goles (por cierto, estos son de tres o cinco puntos dependiendo la portería, y de dos en el caso de que el disco toque el suelo antes de que lo cojamos).

Aunque gráficamente quizás esté un poco desfasado, no es para nada injugable, teniendo unos sprites muy  buenos y grandes. Los personajes son muy diferenciados en cuanto a cuerpos y carisma, y los escenarios, en total seis, también son variados: desde playas hasta campos repletos gente que nos animará a lo loco. Además todos con sus características, ya que algunos tienen dos porterías de tres puntos y una de cinco, en otros las porterías son más pequeñas, en otros hay obstáculos entre los dos jugadores,… Un sin fin de alocados sucesos en la partida provocados por el mismo campo de juego.

De verdad, os recomiendo enormemente este WindJammers. No solo para que conozcáis a la gran figura de Neo-Geo, cuna de las 2D, sino para que disfrutéis de uno de los juegos arcade deportivos más alocados, frenéticos, injustos y divertidos de todos los tiempos. Si podéis jugarlo en recreativa original, que me extrañaría, hacerlo; y si no, pues disfrutarlo por emulador, que tampoco está tan mal. Pero disfrutarlo, y llorar cuando os metan un gol de cinco puntos en el último segundo.

Acerca de Daniel Escaners

Estudiante de Cinematografía. Amante del cine y devorador de series. Videojuerguista. Co-fundador de La Pantalla Invisible y colaborador en La Cabecita. Escribo, sí.

Publicado el octubre 17, 2011 en Análisis, Retro. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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