Retro | The Curse of Monkey Island

Nota: “este artículo fue escrito originalmente para wildgames.es hace bastante tiempo, y como dicho blog va a cerrar como ha anunciado recientemente, he querido rescatar este retro sobre el tercer Monkey Island. Espero que lo disfrutéis, sobre todo quién no lo haya leído en su día”.

Era difícil. Era difícil continuar una historia más cerrada que el ataud donde se quedó encerrado Stan. Era difícil llevar acabo una nueva entrega de una serie sin la ayuda y consejo del inventor y causante de que todo esto les ocurra a Guybrush, Elaine y LeChuck. Si, hacer una tercera parte de Monkey Island era difícil. Habían muchos factores que invitaban a no desarrollarlo: la salida de Ron Gilbert de LucasArts, el final inexplicable (por mucho que lo intenten explicar en el tres, lo bonito es sacar nuestras propias conclusiones) de la segunda parte y la exigencia que te impone superar dos obras maestras que dejabas atrás. Era muy difícil.

Pero aún así, los chicos de LucasArts lo hicieron. No se sabe si por ilusión de continuar narrando más aventuras del pirata más carismático de los videojuegos o por hacer caja con una saga que en la época ya estaba consagrada entre los jugadores. The Curse of Monkey Island, la Maldición de Monkey Island. ¿Está este juego a la altura de lo que se esperaba tras esas dos obras inmortales? ¿Es una decepción, o incluso un “Spin-Off”? Tanto si eres seguidor de las aventuras de Guybrush Threepwood como si no, sigue leyendo y que disfrute de este artículo.

The Secret of Monkey Island, vamos, una de las mejores aventuras de todos los tiempos. No digo la mejor porque rivaliza contra otras obras maestras del “Point & Click” como son su segunda entrega, Monkey Island: LeChuck´s Revenge, incluso mejor que la primera (más larga, más divertida, más situaciones que afrontar, más puzzles, más carismas,…) o Day of Tentacle, otra aventura gráfica que se encuentra directamente en el olimpo de los videojuegos, tanto por su humor como por su jugabilidad, entre otros muchos títulos (los dos de Indiana Jones, Sam and Max,…).

La pregunta es… ¿se puede incluir a Monkey Island 3 en esta lista de aventuras gráficas legendarias? Para empezar, hay que reconocer que el título fue lanzado una vez acabada la Edad de Oro de las aventuras gráficas (de principios a mediados de los 90), y aunque esto no es excusa, si es un buen dato que tener en cuenta. The Curse of Monkey Island salió, si no me equivoco, 6 años después que la segunda parte de las series, que ya es un tiempo. ¿Obra maestra o no? Lo descubriremos…

HISTORIA, el regreso de LeChuck y la maldición del anillo

Para mí, en una aventura gráfica, uno de los apartado más importantes es la historia, como está costruída y contada. Los argumentos de las dos primeras partes en mi parecer son geniales, soberbios, con toques de humor que no caducan y unos diálogos para el recuerdo. Mientras que la primera entrega nos narraba los inicios del joven aprendiz de pirata Guybrush Threepwood y como se emprendía en un viaje hacia Monkey Island en busca de su amada Elaine, secuestrada por LeChuck, su segunda parte nos mostraba un Guybrush más maduro (aunque con el mismo carisma de siempre), presumiendo de haber librado al mundo de LeChuck y en busca de nuevas aventuras. El final de Monkey Island 2 es… ¿extraño? ¿increíble? Da igual, el caso es que parecía dar punto y final a la saga.

Pero no; The Curse of Monkey Island salió a la venta y lo primero que nos entraba por los ojos es… ¡que le han hecho a Guybrush! Pasamos de un protagonista con barba y perilla vestido con un traje de marinero azul, a un protagonista clavado al de la primera parte aunque con otro diseño. ¿¡Pero esto no se supone que es la tercera parte?! Se equivocaron, deberían haber seguido con el diseño del Guybrush de la segunda entrega.

Aparte de este apunte, la historia trata sobre como Guybrush consigue salir de aquella extraña situación y nos lo presente perdido en alta mar con un coche de choque perteneciente a un parque de atracciones (ejem, ejem, esta es la excusa). Creyendo que va a morir muerto de sed y hambre, se sorprende cuando de casualidad llega a la Isla Plunder, donde el malvado pirata fantasma-zombie LeChuck intenta derruir una fortaleza para conseguir el amor de Elaine. Aparte de que esta se niega, Guybrush será atrapado por el fantasma en su barco.

Tras rencontrarse con Wally y que ocurran unos sucesos bastante “explosivos”, conseguimos llegar vivos a la playa, donde nos espera Elaine con los brazos abiertos. Guybrush le propone matrimonio y le entrega un anillo que cogió de la bodega del barco de LeChuk. “Graso” error. Lo que no sabe es que dicho anillo contiene una maldición Vudú que convierte a su amada en una estatua de oro macizo. Aquí empezamos la aventura para conseguir librar a la gobernadora Marley de su maldición.

¿Está a la altura la historia? Sí y no. Si, porque es entretenida, divertida y rescata unas cuantas cosas interesantes del primer y segundo juego. Y no, porque las comparaciones matan, y si comparamos esta historia con las dos anteriores, pierde por goleada. Además una de las cosas que menos me gustó es la falta de carisma de algunos personajes, y no solo nuevos. Hay personajes que si convencen, como los barberos o el señor Sopabuena, que si son carismáticos, pero otros dejan mucho que desear, por ejemplo: los caníbales que aparecían en el primer Monkey Island vuelven a tener su pequeño protagonismo aquí, aunque al carismático Caralimón le cambian la personalidad, cuando se suponía que era un personaje callado, aquí habla mucho y además con una voz en castellano que da lástima. Algo parecido le ocurre también a Stan que, aunque su aparición es en mi opinión uno de los mejores y más inesperados momentos del juego, pierde parte de su personalidad con el nuevo diseño y de nuevo con la voz en castellano. Las voces de Guybrush y de LeChuck tampoco convencen, aunque de eso ya hablaré en el sonido. Hablemos de la…

JUGABILIDAD, clásico con algo de nuevo

Aquí hay novedades, y unas cuantas. Veníamos de jugar en las anteriores entregas con el SCUMM, un cómodo interfaz clásico en las aventuras de LucasArts donde podíamos elegir los verbos y objetos en la parte baja de la pantalla. Pues bien, aquí decidieron cambiarlo. Es verdad que seguimos estando delante de una aventura gráfica “Point&Click“, pero con variaciones. Por ejemplo, ya no tendremos los verbos/objetos en la pantalla, sino que si queremos coger, hablar o utilizar algo debemos mantener pulsado el botón izquierdo de nuestro ratón para que nos salga una moneda donde elegir las opciones. Curioso, y en mi parecer bastante cómodo. Los objetos los tenemos en un cajón que podemos abrir en cualquier momento, seleccionándolos a nuestro gusto.

Lo que caracteriza a un buen Monkey Island es, aparte de su humor, son sus puzzles, y aquí no faltan. Seguimos encontrándonos con situaciones enrevesadas que solucionar gracias a nuestro ingenio y los objetos que encontremos por las islas que visitemos. Pasemos a eso: en este Monkey Island 3 visitamos bastantes islas, al mismo nivel que Monkey Island 2. Empezaremos en la Isla Plunder hasta acabar en un parque de atracciones en una isla bastante recordada por todos.

Una cosa que echo en falta en este juego son las situaciones hilarantes y subrealistas, como algunas de los dos anteriores juegos. Que sí, en Monkey Island 3 podemos quedarnos encerrados en una tumba que no es la nuestra, podemos tirarnos de un barranco como si nada, volvíamos a insultarnos en un duelo a espadas (con menos carisma, todo sea dicho) o podemos convertirnos en un Mini-Guybrush, pero… ¿de verdad están a la altura? ¿A la altura de las tres pruebas o la caverna del primer juego? ¿A la altura del final de Monkey Island 2? No, ca-ba-lle-ros. La originalidad sigue estando ahí, pero sin llegar a ser un locurón. Aunque lo que si son un locurón son los…

GRÁFICOS, un juego muy “mono”

Gráficamente si que da un salto espectacular. Pasamos de unos gráficos que son puro amor pero donde los entornos y personajes no estaban tan definidos a un aspecto con un estilo dibujo animado que sinceramente queda muy bien. Quizás me eche un poco para atrás el diseño de Guybrush e incluso el de LeChuck, pero por lo demás los gráficos son geniales, sobre todo los escenarios.

El barco de los monos, la Isla que tenía una cabeza de pato, el bar de los Sopabuena, el cementerio,… Grandes lugares con unos detalles exquisitos. No me atrevería a decir que son los mejores escenarios de un Monkey Island, porque estaría mintiendo (Monkey Island en el primer juego y las tres islas conjuntas del segundo título los superan), pero hay que aplaudir el trabajo que se realizó aquí. Quizás el último escenario (cuidado SPOILER: el parque de atracciones de Monkey Island) no esté a la altura, y la batalla final sea un poco sosa y repetitiva, pero por lo demás todo bien.

El juego contaba la historia, además de eligiendo por nuestra parte lo que queríamos decir, con videos con una calidad bastante buena y que parecen sacados de una serie de dibujos animados sobre la saga de LucasArts. Una pena que no sean muchos, pero los que están, bien están. Mejor pasamos al…

SONIDO, un doblaje que deja que desear

Para empezar a hablar del sonido, tengo que subrayar la pedazo, increíble, soberbia e inimitable banda sonora que tiene Monkey Island en general, y The Curse of Monkey Island en particular. Temas viejos vuelven a sonar con mayor calidad de sonido y otros nuevos llegan… ¿lo  mejor? Que están a la altura. Sabe dios que cuando entré a la tienda de Stan en el tercer juego me quedé parado escuchando la melodía.

Toca hablar del doblaje… siempre hay que decir que se agradeció en su momento el doblaje a nuestro idioma, siempre es un detallazo pero… es irregular: mientras que unos personajes tienen una voz que encaja con ellos, otros se quedan a medias tintas. Para empezar, Guybrush tiene una voz muy chillona, y si has escuchado su voz en las Ediciones Especial de las dos primeras entregas de Monkey Island, no lo soportarás. El peor parado en mi opinión ha sido LeChuck, con una voz que no encaja para nada y que le resta unos cuantos puntos de carisma. Por lo demás, nada más que resaltar en este aspecto.

MONKEY ISLAND 3, un buen juego “que no la chupa”

Tras este Retro-Análisis que quizás me ha quedado un poco largo, ¿que conclusiones he sacado? Que The Curse of Monkey Island es un buen juego, pero como diría Dandel, no la chupa. ¿Es un Spin-Off? Si os gustaron las dos anteriores entregas y os quedasteis con ganas de más aventuras de Guybrush, no es una entrega aparte, es un verdadero Monkey Island 3. ¿Es una gran tercera parte? Sí, aunque la sombra de los anteriores juegos es muy alargada. ¿Es este juego una aventura gráfica legendaria? Para mí no, aunque un juego muy decente y divertido. Hay muchas aventuras gráficas que le pasan por encima.

Os recomiendo que lo juguéis si no lo habéis hecho ya, y que no lo comparéis mucho con los anteriores juegos porque si no os quedaréis bastante decepcionados. Igual que dije en el Retro de Day of the Tentacle, ojalá también saquen una Edición Especial de este Monkey Island 3. A lo mejor no la necesita debido a su estilo gráfico, pero ya que han sacado los anteriores, que menos que sacar este también. Ah, y que ni se les ocurra tocar el Monkey Island 4, que tiene más bichos que el nuevo antiguo chat de WildGames

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Acerca de Daniel Escaners

Estudiante de Cinematografía. Amante del cine y devorador de series. Videojuerguista. Co-fundador de La Pantalla Invisible y colaborador en La Cabecita. Escribo, sí.

Publicado el enero 30, 2012 en PC, Retro. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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